Crónica de Un Pequeño Festival

Octubre 16th 2009 by j.a.picón in General, Sala Asklepios, Sala Mambo, Valladolid, crónica

Valladolid se está convirtiendo en una de las ciudades con una oferta cultural en general y de conciertos indies en particular más interesante del territorio nacional. Y dentro de lo indie es un placer poder ver en un mismo festival a un buen puñado de “pequeños” grupos que ocupan la parte más atractiva del panorama underground del país. De la mano de Ilikemagazine y Berlanga Club Pop, organizadores del evento, tuvo lugar el pasado sábado y domingo la primera edición del Un pequeño festival con resultado más que satisfactorio a pesar de los incomprensibles impedimentos que trataron de poner para el desarrollo normal del mismo.

My Friedly Ghost y Párajo Sunrise se encargaron de romper el hielo el sábado en la Sala Ambigú. Los asistentes pudieron contemplar desde sus asientos su puesta en escena ambas en solitario armados sólo con una guitarra y un puñado de canciones bien perfiladas. Un agradable comienzo de festival en el que el primero presentó su repertorio rock más contenido y el segundo entre bromas y buenas canciones nos llevó por parajes pastoriles folkies con gran acierto.

My Friendly Ghost #1

My Friedly Ghost por Estíbaliz Gómez


Pájaro Sunrise #4 (por Víctor Alonso)

Pájaro Sunrise por Víctor Alonso

La segunda cita del día tenía lugar en la sala Asklepios. Los logroñeses Espanto mostraron sus canciones pop de toque costumbrista de las que bien pudimos disfrutar en su último y alabado disco “Ísimos”. Sonido un tanto amateur acorde con el encanto de las cosas pequeñas. A destacar sus canciones “No cabe un tonto más” y “Amor”.

Espanto #1

Espanto por Estíbaliz Gómez

A continuación fue el turno de La Otra Gloria, Rocío ex-Sibyl Vane a la batería y Germán ex-Bananas a la guitarra y voz se bastaron para desarrollar un punk garagero contundente y deliciosamente adictivo. Fantástico final de conciertos del sábado con chistes sobre bocadillos de chaca que repiten propios de algún personaje del cómic underground estadounidense efectuados por el desparpajo de Rocío entre canción y canción. Para finalizar con la fiesta los responsables del sello Birra y Perdiz se pusieron a los platos para continuar la noche con un buen repertorio de buenas canciones.

La Otra Gloria #1 (por Víctor Alonso)

La Otra Gloria por Víctor Alonso

El domingo por la mañana comenzaba otro día intensivo de conciertos a las 12 30 de la mañana en la Sala Mambo con Kokoshca y Diploide. Los primeros, provenientes de Pamplona, entremezclaron canciones del que será su nuevo y segundo disco (ya grabado, y preparado para salir a la luz en noviembre) con los temas pop con toques lo-fi de su muy recomendable primer disco “Únete a Kokoshca”. Concierto un tanto irregular pero muy disfrutable, en el que brillaron especialmente sus temas pop más redondos como “Carreteras Secundarias”, “Peor” o “Alemania”.

Kokoshca #2 (El norte digital)

Kokoshca

Después llegó el torbellino que es Diploide (también detrás del proyecto musical Garbanzo). Al ritmo de las bases electrónicas que soltaba El Niño (encargado de las mismas en Internet2) Álex soltaba sus rimas con una capacidad gargantal portentosa tomando sin ningún rubor influencias de la música negra y latinoamericana tanto en letras como en las bases (su figura recordaba a una extraña mezcla mitad Mc de reaggetón mitad Napoleón Dynamite) llegando a confesar al público el vallisoletano que estaba orgulloso de ser el único grupo extranjero del festival. Broma afín al proyecto Diploide; buenas bases, un gran Mc y un fantástico sentido del humor que hacen segura la diversión en sus conciertos.

Por la tarde el Colectivo Rémora organizó un Café Literario en el Café La Negra Flor en el que junto a proyecciones de videos de arte moderno se pudieron escuchar fragmentos de historias recitadas de obras literarias varias. Un buen complemento cultural para este festival principalmente musical.

Café Literarip Colectivo Rémora

Quedaban los 4 últimos conciertos del fin de semana, y el comienzo de estos se retrasó al tratar 2 agentes de paisano de entorpecer su desarrollo pidiendo permisos varios para la realización del evento; en el cual colaboraba el ayuntamiento lo que hace más incomprensible las trabas que pretendieron poner a la ejecución normal de los conciertos. Así que tras conseguir contactar en pleno puente vacacional con el encargado de cultura del ayuntamiento y demostrar la evidencia, es decir que disponían de todos los permisos, se consiguió continuar con el programa estipulado.

Con más de una hora de retraso, Gúdar salió al escenario para devolver al festival la fiesta y el buen ambiente reinante durante los 2 días con su pop vital y un tanto heterodoxo en influencias. Tras regalar 10 discos al público y declarar que no están dentro de la industria pero que tampoco desean estarlo (¿será esto lo que molesta a la Policía del Pensamiento de este festival? ¿La disidencia, aunque en principio sea solo musical, a los derroteros convencionales y alienantes de la sociedad? ¿La disidencia a los mercachifles de la Industria Musical? ¿La constancia de que se pueden realizar actos al margen de los productos prefabricados que nos da el Sistema?) culminaron su concierto con el escenario abarrotado por espontáneos junto a la numerosa banda para dar paso a Extraperlo.

Gúdar 2

Gúdar por Estíbaliz Gómez

El cuarteto catalán presentaba en Valladolid su excelente trabajo “Desayuno continental”. Ritmos tropicales que salían de una base sintetizadora en sustitución de la batería acompañando a los componentes que hacían inevitable no ponerse a bailar. La banda puliendo su directo cada vez más y el público con el cuerpo inevitablemente no estático. Y los “bañadores en el fondo del mar”.

Extraperlo #1

Extraperlo por Estíbaliz Gómez

Después venía uno de los platos fuertes de día, el dúo Hidrogenesse que iba a hacer un repaso de sus grandes hits como “Disfraz de Tigre”, “No hay nada más triste que lo tuyo” y otros tantos. Con sus atuendos extravagantes característicos, desplegaron todo su sentido del humor con unos temas que detrás de la frivolidad y la ingenuidad esconden grandes verdades soltadas con inocencia en su mundo particular de bondad, animalitos, vocoders y cajas registradoras; recordándonos que “Los perezosos se mueren de aburrimiento”.

Hidrogenesse #2

Hidrogenesse por Estíbaliz Gómez

Por último quedaba lo que fue la espinita que nos dejó el festival. Sobre las 12 de la noche salían a escena Zombie Zombie, el dúo francés (cuyo batería forma parte también de Herman Dune) tras conseguir poner a punto sus instrumentos con no poco esfuerzo comenzó su concierto; y tras tocar una única canción que sonaba realmente bien y con la que comenzaron a hipnotizar al público, alguien subió al escenario para decir que no podían continuar. El dúo con cara de circunstancias pero sin armar escándalo y el público decepcionado e indignado vio como su final de fiesta se cortaba de forma brusca. ¿Qué pasó? Pues que a las 0:00 finalizaba el permiso para celebrar conciertos y debido al retraso ya comentado Zombie Zombie no pudo pasar de los 5 minutos de actuación. Una verdadera pena de la que esperemos poder resarcirnos en una posible futura visita del grupo a la ciudad.

Zombie Zombie (por Víctor Alonso)

Zombie Zombie por Víctor Alonso

¿Tanta diferencia de ruido hay entre un concierto y música pinchada a todo volumen en un bar insonorizado para lo que sí que tenían licencia hasta las 6:00 de la mañana? ¿Qué pretendían acudiendo a última hora a pedir unos permisos que obviamente tenían (¿que colabore en el festival el ayuntamiento no lo hace precisamente sospechoso no?) ¿Qué necesidad de entorpecer este acto cultural, pacífico y ocioso? Como ya he dicho, parece que si te alejas de los circuitos convencionales ya te consideran peligroso; benditas libertades individuales.

Y tras enterarme del temporal cese de actividades de Ilike Magazine y Berlanga Club Pop, solo espero que los que quieren que esta ciudad sea gris y poco libre no se salgan con la suya y podamos seguir disfrutando de las libertades cívicas de las que disponemos; del Estado de Derecho en el que hasta donde yo sé, el organizar actos culturales no es delito. Valladolid puede vivir un momento dulce, con una vida cultural rica y variada, no lo estropeemos por esta sinrazón propia de una República bananera totalitaria;  como he dicho, el Estado de Derecho nos ampara.

Dicho esto, debo dar la más sincera enhorabuena a los organizadores de este festival, cuyo cómputo global es muy bueno; una gozada poder disfrutar de tantos grupos juntos que no se prodigan mucho por salas en 2 días; y parafraseando a Hidrogenesse, no seamos perezosos, no nos muramos de aburrimiento y sigamos creando y colaborando en esta serie de actos que enriquecen tanto la vida cultural de la ciudad. Nos vemos (esperemos) en la segunda edición de Un pequeño festival.

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2 Responses to “Crónica de Un Pequeño Festival”

  1. funkfow

    Diploide no están detrás del proyecto Garbanzo, Garbanzo forma parte del proyecto Diploide, y Niño (no EL Niño) no es el que hizo las bases de Internet2, Internet2 es Carlos (Comte D’Urgell).

    felicidades por el festival, y que siga

  2. knogrhjgk

    Valladolid se está convirtiendo en una de las ciudades con una oferta cultural en general y de conciertos indies en particular más interesante del territorio nacional

    hahahahahahahaha ven-ga-ya-a-cues-ta-te

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