Crítica de Tartufo, en el Teatro Zorrilla

Posteado el 19. mar, 2011 por Christian Supiot en General, Teatro, Teatro Zorrilla, Valladolid

La noche del viernes, el Teatro Zorrilla acogió la representación de Tartufo, de Molière, a manos de la compañía La Zona que este sábado repetirá en sesión doble la representación. Valladolindies no podía faltar a la representación de este clásico teatral y hasta allí se trasladó Juan Supiot con su cuaderno de dibujos.

Dibujo de Juan Supiot para Valladolindies.net

Bajo la dirección e interpretación estelar de Hernán Gené, se presenta esta versión del clásico de Molière trasladado a los felices veinte, sin que el resultado final se contagie de la supuesta felicidad de aquella década. En efecto tal transubstanciación temporal no está justificada, al menos en lo que se refiere a la sustancia de la obra, esto es, la denuncia de la falsa espiritualidad de quienes se aprovechan de la ingenuidad y devoción de los incautos para lucrarse. La ambientación en la época del charlestón no quita ni pone nada a la intención del autor. Muy al contrario, en ese marco discordante, los diálogos resultan abiertamente surrealistas. Mucho nos tememos que se trata de un subterfugio para dar sentido a una artimaña teatral bastante imaginativa, es cierto, como son esas pequeñas secuencias coreográficas al estilo del cine mudo de la época, cuyo efecto se ve deslucido por su excesiva longitud. Ello ha exigido un meritorio esfuerzo de atrezzo y vestuario, pero no justifica en absoluto el maltrato a que la obra ha sido sometida.

Por otra parte, no es la primera vez que aparece en el escenario del teatro Zorrilla una compañía de actores jóvenes aquejada de una extraña enfermedad que les hace vomitar el texto a mayor velocidad de lo debido, dificultando en gran medida la comprensión del texto y sus matices. En esta ocasión, tan extraño síntoma se hace más evidente por el contraste del único actor que parece no estar afectado por él, en este caso José Angel Ejido, muy comedido en su papel de Orgón, y cuya manera de decir su texto resulta deliciosa en comparación con la dicción uniformemente acelerada de sus replicantes. Flaco favor se hacen a sí mismos los actores que se dejan llevar por esa tendencia tan generalizada, pues da al traste con su indudable profesionalidad.

Dibujo de Juan Supiot para Valladolindies.net

Finalmente, no resulta, a nuestro parecer, acertada la excesiva caricaturización del personaje final que llega para arreglarlo todo. Si ya de por sí este recurso final tan típico de la época y de Molière (recuérdese el Avaro, obra que a los aficionados vallisoletanos al teatro traerá sin duda agradabilísimos recuerdos) resulta a menudo al espectador actual un tanto falso y forzado, ejecutado de la manera como esta compañía lo hace resulta totalmente fuera de lugar. Si era su intención realizar una parodia de ese justiciero final, la exageración de esa parodia diluye el efecto que persigue y perjudica al conjunto de la representación.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Deja una Respuesta